Son esas ganas insoportables de hacer literalmente NADA. Parece que últimamente no hago algo 'interesante' o que valga la pena contar. Pero bueno, eso no viene al caso; sólo quiero hablar de ese deseo de que todos los días de aquí en adelante sean unos gloriosos y amadísimos viernes. Viernes porque los sábados resultan ser día de planes, los domingos son un karma total y el resto de la semana...Bueno, ustedes saben... Es el resto de la semana. Son esas ganas de saberque no hay nada que hacer, no hay responsabilidades, puedes llegar y tirarte a tu cama a dormir y 'tragar' deliberadamente, y nadie, NADIE te dirá nada, ni que tienes tarea u oficio alguno por hacer, o 'es sábado! hagamos algo!' o 'es domingo, mañana empieza otra semana igual' o ' mañana es lunes, martes, miercoles o jueves; debes hacer trabajos para entregar, debes estudiar, debes, debes, debes debes debes' ayyyyyyy, quiero gritar! Quiero descansar de este mundo tan usual que veo, de esta cotidianidad que está matandome. Quie
ro saber que moriré viviendo, no que moriré haciendo lo mismo que el resto de los días. En realidad... Oh si, que descabellada idea, pero lo que quiero es ser niña de nuevo. Recuerdo un pre kinder en el que nada te daba pena o miedo, nadie te defraudaba demasiado, nada te dolía bastante, nada importaba lo suficiente, el mayor conflicto que tenías era tener que comer verduras o tener que prestar tu muñeco favorito a alguien. Amabas estar con tu familia y no necesitabas 'amigos' por ende no necesitabas gente falsa a tu alrededor, jugabas,bailabas, reías y la mayor parte del tiempo estabas feliz. Los motivos de lágrimas eran caerte y rasparte una rodilla o ir al médico porque el día anterior comiste demasiados dulces, pero al final todo tenía sentido, todo había valido la pena porque te habías divertido mucho jugando y habías disfrutado esos chocolates. No interesaba lo que la gente dijera, porque de hecho nadie te criticaba porque siempre te veías tierna, a pesar de lo que usaras o hicieras. No te enamorabas, los niños eran extraterrestres a tu lado y hablaban tu mismo idioma. Dormías como un bebe, y jamás te sentías sola, porque eras el centro de atención en tu familia y sabías que Dios estaba ahí. Incluso tenías un amigo imaginario y tenías super poderes para hablar con los peluches y hacer una historia completa con tus juguetes. El arco-iris y los juegos pirotécnicos causaban en tí un total asombro, y veías en cada cosa que tenías algo por lo cuál agradecer, veías un milagro más. Aunque no sabías mucho, intentabas hacerlo, y no sabías qu
e pronto te volverías un ignorante al dejar que tantas cosas cambiaran. Luego todo solo cambió, y te deprimías, y peliabas por estupideces, y odiabas a rato a tus padres y a ti mismo, y deseabas ser como alguien más y... En fin. llega un día en el que se te da por escribir en un blog que no tienes ganas de hacer absolutamente nada y quieres estar así:
porque sinceramente nada es suficiente y estás cansado de la misma estupidéz. En fin, debería ser siempre viernes, porque... Es una imitación de cuando eras niño, una mala imitación, haha, pero bueno..LuisaJiménez.
From: Diciendobabosadas.com n,n
No hay comentarios:
Publicar un comentario